Wednesday, October 10, 2007

Sendero Luminoso



Senderos de violencia
llegaron a mis tierras
disfrazados de renovación
hacia una nueva patria

Tomaron nuestras conciencias
dejandonos imágenes de terror
hombres de informacion caían
mientras el aire se volvia rojo

Empezaron un dia de julio
cuando el sol volvia a brillar
trayendo consigo nuevas sombras
listas para asfixiar

Empezaron con los perros
tomando sus vidas para un mensaje
luego nos dejarían en la oscuridad
torres caidas en destrucción

Ciudades enteras fueron invadidas
muerte, violencia, terror
fueron los aderezos de su misión

Muchos murieron en sus manos
bajo consignas absurdas
otros murieron por un estado
ignorante de su luz

Hoy me acompaña sus recuerdos
con miedos al silencio
por aquel sendero
que alguna vez oscurecio mi ciudad

2 comments:

Ignacio said...

Lean esto para que se enteren bien de lo que es Sendero Luminoso:

http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2051&Itemid=31

Carlos Tejadas said...

“…Como sucedió en varios otros momentos de nuestra historia militar, la logística y el comando y control de la Fuerza Armada fueron más bien débiles en la relación entre las grandes y las pequeñas unidades. Por eso, la capacidad de iniciativa que tenía cada joven teniente o capitán que se hacía cargo de un distrito, era muy grande. Con muy pocos medios, tenía que alimentar, cuidar y mantener la disciplina de su tropa. A la vez, debía operar y, finalmente, proteger a la población local. Para los jóvenes, inicialmente inexpertos oficiales, al mando de muchachos casi adolescentes, generalmente foráneos (casi siempre llegaban de otras provincias), el desafío era inmenso y las instrucciones mínimas o inútiles.
Por eso, hay veteranos que sostienen que la guerra con Sendero Luminoso fue una guerra de tenientes y de capitanes. En esa situación de responsabilidad e inexperiencia, las diferencias individuales afloraron y fueron decisivas. Muchos jóvenes oficiales se identificaron profundamente con la población que les tocaba defender y se convirtieron en líderes comunales en tiempos de guerra.
En otros, sin embargo, el poder, la distancia cultural, la sospecha y el miedo, los convirtieron en tiranos impredecibles. A veces un tipo de oficiales sucedió al otro de un año al siguiente. Para los comarcanos, sobrevivir no solo suponía enfrentar a Sendero.
Claudio Montoya fue un joven teniente de ingeniería en el Ejército durante los años duros de la guerra. Ingeniero o no, le tocó actuar como infante una y otra vez, en increíbles marchas y misiones entre descabelladas, cómicas, heroicas y muchas veces trágicas. Años después, retirado , escribió una novela en primera persona(1) sobre sus días de campaña, y su lectura enseña más que la mayoría de análisis…”
Gustavo Gorriti, Revista Caretas 2131
(1) La Guerra de los Tenientes, Memorias de la Guerra con Sendero Luminoso. Claudio Montoya Marallano (2008) http://memoriasdelaguerraconsenderoluminoso.blogspot.com

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